martes, 29 de mayo de 2007

SERES MÁGICOS


Como vivir sin la blanca sonrisa de Rebekka

SERES MÁGICOS


Como vivir sin la mirada azul y serena de Lucía

SERES MÁGICOS

Es curioso como a veces aparecen personas entre las sombras que alegran la vida. En los momentos mas necesitados y en los lugares mas inesperados aparecen sonrisas que iluminan los días mas oscuros.
Son seres especiales, cuasi mágicos rodeados de un halo de encanto y ternura que tienen el don de hacer que todo merezca la pena.
Cuando irrumpen en tu vida, a veces sin quererlo y otras veces abriendo puertas y ventanas, ya no puedes imaginar como era la vida antes de ellos y como podrías levantarte sabiendo que no existen.
Estas personas especiales, que no son como el resto que componen nuestra vida, nunca exígen solo están a tu lado y disfrutan de ello. Su mérito está en no ser amigos de la infancia, no ser la persona amada, no pertenecer a la familia...son ajenos a nosotros y a todo lo que nos ha rodeado, llegan desde los lugares mas lejanos y distantes y apenas tienen nada que ver con nosotros y sin embargo se meten de lleno en tu alma y te hacen sentir única por tenerlos y porque ellos te tengan.
Me sorprendo cada día echando de menos a los que están lejos y no pueden reconfortarme con un abrazo diario y absorviendo la energía de los que están cerca por si un día se van.
Me siento bien pensando que un día todos ellos llegaron y se engancharon a mi sonrisa y me dejaron subir al carro de su vida, llevándome por allí a donde van...por todos ellos...por todos vosotros.
Cómo vivir sin la mirada azul y serena de Lucía, sin la blanca sonrisa de Rebbekka, sin los sorprendentes argumentos de Paco, sin la fascinación por la sabiduría de Jose Carlos, sin el amor que derrochan el Sr Sotomonte y Nuramai, sin la voz clara de Rosa, sin la dulzura de Natalia, sin los abrazos de Miguelín, sin la fidelidad de Julian, sin la serenidad de Juan, sin la pasión que le pone Manuel a la vida...

miércoles, 23 de mayo de 2007

SONETO 107


Seguro que cuando lo leas no sabrás que este soneto lo escribíó Shakespeare pensando en ti y pensando en mi. Lo escribió para ti sin saber ni siquiera que un día existirías y que yo te querría tanto. Lo escribió para que supieras que te amarán a ti como también él amó algún día...

Ni el alma profética del mundo
soñando el porvenir, ni mis temores,
pueden a mi amor fijar un plazo
que lo encierre en destino limitado.


Su eclipse resistió la mortal luna
y búrlase el augur de su presagio:
lo incierto se corona de certeza,
la paz proclama eternos sus olivos.


El rocío de esta época fragante
renueva mi amor, y aun la muerte
es vencida por mis humildes rimas

aunque en tribus obtusas cause estragos:
y en ellas tendrás tu monumento
cuando tumbas de bronce hayan caído.

WILLIAM SHAKESPEARE

BERENICE

"La miseria es variada. La desgracia de la tierra es multiforme. Abarcando todo el horizonte como un arco iris, sus tonos tan variados como los tonos de ese arco, tan claros aunque estén estrechamente mezclados. ¡Abarcar todo el horizonte como el arco iris! ¿Cómo he derivado de esa belleza un tipo de desencanto? ¿Del convenio de paz, un símil del dolor? Pero, tal como en la ética, el mal es una consecuencia del bien, así, de hecho, del gozo nace el dolor. La memoria de la gloria pasada es la angustia del presente, o las agonías que existen tienen su origen en los éxtasis de lo que pudo haber sido. [...]"
Berenice, 1835


Traigo hoy este fragmento de "Berenice", uno de los relatos de Edgar Allan Poe porque me parece una síntesis perfecta de la identificación de los sentimientos con la naturaleza, con el mundo que rodea alos personajes, como influyen el uno en el otro y se convierten en uno solo.
Célebre como pocos escritores norteamericanos, Edgar Allan Poe, ofrece a sus lectores una literatura que indaga diversos caminos.

La suerte quiso que habitara un tiempo donde el conflicto entre la racionalidad y la irracionalidad tuvo un combate memorable. El siglo XIX fue el siglo de la hegemonía del positivismo; el método hipotético-deductivo se convirtió en la norma valedera para hacer ciencia. La razón, compañera infatigable del avance de la sociedad, sería el valor supremo para el progreso. Sin embargo, también es el siglo XIX el momento en que el arrebato romántico sacude los ámbitos artísticos del mundo. El Romanticismo postulará una sensibilidad nerviosa, exaltada, como arma capaz de conocer, como instrumento eficaz para acceder al Todo.

No se puede negar que este conflicto está presente en la literatura de Poe. Influido por los rasgos modernos de su tiempo: el poder de la burguesía, el surgimiento de la ciudad moderna, el apogeo de la prensa de sucesos, la institucionalización de la policía... Edgar Allan Poe gestará el relato policial clásico imprimiéndole sus características mas típicas. Poe supo dar a sus relatos las dos vertientes del siglo XIX que antes hemos explicado, por un lado la utilización de la lógica como única herramienta para desentrañar los enigmas mas abstrusos y por otro lado la exaltación de los sentidos como estimulante de la imaginación.

Este memorable escritor creó fervorosas fantasías donde impera lo irracional y lo tangible es percibido como "el resplandor de un sueño de opio, una visión etérea y elevadora del espíritu" y a la vez complejas elucubraciones de una mente analítica.

RETRATO


fotografía: Manuel Orellana
Mi infancia son recuerdos de un patio de Sevilla,
y un huerto claro donde madura el limonero;
mi juventud, veinte años en tierras de Castilla;
mi historia, algunos casos que recordar no quiero.

Ni un seductor Mañara, ni un Bradomín he sido
—ya conocéis mi torpe aliño indumentario—,
más recibí la flecha que me asignó Cupido,
y amé cuanto ellas puedan tener de hospitalario.

Hay en mis venas gotas de sangre jacobina,
pero mi verso brota de manantial sereno;
y, más que un hombre al uso que sabe su doctrina,
soy, en el buen sentido de la palabra, bueno.

Adoro la hermosura, y en la moderna estética
corté las viejas rosas del huerto de Ronsard;
mas no amo los afeites de la actual cosmética,
ni soy un ave de esas del nuevo gay-trinar.

Desdeño las romanzas de los tenores huecos
y el coro de los grillos que cantan a la luna.
A distinguir me paro las voces de los ecos,
y escucho solamente, entre las voces, una.

¿Soy clásico o romántico? No sé. Dejar quisiera
mi verso, como deja el capitán su espada:
famosa por la mano viril que la blandiera,
no por el docto oficio del forjador preciada.

Converso con el hombre que siempre va conmigo
—quien habla solo espera hablar a Dios un día—;
mi soliloquio es plática con ese buen amigo
que me enseñó el secreto de la filantropía.

Y al cabo, nada os debo; debéisme cuanto he escrito.
A mi trabajo acudo, con mi dinero pago
el traje que me cubre y la mansión que habito,
el pan que me alimenta y el lecho en donde yago.

Y cuando llegue el día del último viaje,
y esté al partir la nave que nunca ha de tornar,
me encontraréis a bordo ligero de equipaje,
casi desnudo, como los hijos de la mar.

Antonio Machado

miércoles, 16 de mayo de 2007

MI PRIMER CONCURSO DE FOTOGRAFÍA

¡¡¡MI PRIMER CONCURSO DE FOTOGRAFÍA!!!
¡¡¡QUÉ ILUSIÓN ME HACE PRESENTAR MIS OBRAS POR PRIMERA VEZ!!!
No pretendo ganar ni ser la primera pero me gusta saber que tengo ya un material aceptable para presentarlo a un concurso de fotografía cofrade ¡con lo exigentes que son en Sevilla para este tema!



"una penitencia"


Manuel y yo hemos presentado nuestras "estampas de la Semana Santa de Sevilla".
Con mucho esfuerzo hemos elegido las diez fotografías que nos permitian presentar. Su esfuerzo ha estado en seleccionar solo diez entre sus increíbles imágenes, el mio en llegar hasta diez que merecieran la pena...

"Pasión por Sevilla"
Es curioso fotografiar la Semana Santa, por un lado resulta difícil: el tiempo y el espacio para conseguir un enfoque y un encuadre perfectos es escaso, demasiada gente por todos lados, los cortejos se mueven deprisa y saber captar el momento preciso es a veces imposible. Mi falta de práctica y mi escasa estatura incrementan aún mas estos inconvenientes. Y sin embargo, hay ocasiones en las que todo se coloca ante si y eres capaz de disparar mil veces por minuto, es imposible separar el ojo del visor porque no dejan de sucederse escenas irrepetibles y mágicas.



"la buena muerte"


A lo largo de los años, a la vez que aumenta mi conocimiento de la ciudad, de sus rincones y su manera de respirar la vida, me resulta mucho mas facil adelantarme a lo que va a ocurrir y empiezo a ser capaz de captar imagenes que son esencia pura de esa Semana Santa tan íntima y particular que solo viven aquellos que enfermaron una vez cuando Sevilla se les coló en el alma para siempre.


"mirada de penitencia"



"llamador"


Es de justos señalar que las imágenes de este año tiene la impronta que en estos dos últimos meses ha dejado en mí mi gran maestro fotográfico, Manuel, si Manuel... ;-)
Y me gusta llamarlo así, "mi maestro" porque a pesar de no ser un experto con master y postgrados a sus espaldas tiene dos cosas fundamentales que deberían exigir a todo aquel que se dedicara a enseñar algo: pasión y curiosidad, amén de paciencia, cosa indispensable para enseñar a los demás. Son estas sus armas mas poderosas y con las que consigue engancharme y que mis ganas de aprender y mejorar aumenten por segundos.


"una esquina"


"hachón color tiniebla"


Y cuando veo marcharse a "mi Cristo de los Gitanos" una congoja se me agarra a la garganta y comienzo a sentir sobre mis espaldas el peso de los muchos días que aún faltan para que vuelva a sentir ese arrebato que solo la "madrugá" me provoca...un largo año...

"llegó como llega siempre"


"una zancada poderosa"



"ya se marcha"