miércoles, 7 de febrero de 2007

"DUBLINESES"


No podía empezar el club de lectura con otro libro que no fuera
"DUBLINESES"
Si aún no me he atrevido a traer una foto de Irlanda si me atrevo a llevaros con la imaginación y de la manao de Joyce al lugar de mis sueños...
Es curioso como algunos libros llegan a nuestras vidas. Una madrugada de verano escuchaba la radio mientras leía, en la oscuridad de la noche y entre el sonido de los grillos Gemma Nierga leyó un fragmento de "Los Muertos", escuché embobada y anoté el nombre del libro en la esquina de una de las páginas de "Yo, Claudio" y al día siguiente encargué el libro en la pequeña librería de mi pueblo...
Me gusta "Dublineses" porque me cuenta como respira una ciudad, como son sus gentes, cual es su caracter...es como si los viera en la ventana de enfrente, con sus problemas y sus alegrias. Su lenguaje es tan castizo y tan llano que a veces nos resulta chocante. Me gusta como divagan por sus propias mentes y sentimientos cada uno de los personajes de los cuentos de Joyce y nos damos cuenta de que su mente funciona igual que la nuestra.
Recordé este libro en mi primer paseo invernal por Dublín, del que os traigo esta foto, sobre todo cuando cruzaba el puente O´Connell, pero no vi un caballo blanco, sino un carruaje en el que Gretta y Gabriel miraban caer la nieve el día de navidad.
Espero vuestros comentarios sobre esta novela

[...]"Gabriel, apoyado en un codo, miró por un rato y sin resentimiento su pelo revuelto y su boca entreabierta, oyendo su respiración profunda. de manera que ella tuvo un amor así en la vida: un hombre había muerto por su causa. Apenas le dolía ahora pensar en la pobre parte de él, su marido, había jugado en su vida. La miró mientras dormía como si ella y él nunca hubieran sido marido y mujer. Sus ojos curiosos se posaron en un gran rato en su cara y su pelo; y, mientras pensaba cómo habría sido ella entonces, por el tiempo de su priemra belleza lozana, una extraña y amistosa lástima por ella penetró en su alma. No quería decirse a sí mismo que ya no era bella, pero sabía que su cara no era la cara por la que Michael Furey desafió la muerte."[...]
[...]"Leves toques en el vidrio lo hicieron volverse hacia la ventana. De nuevo nevaba. Soñoliento vió como los copos, de plata y de sombras, caían oblicuos hacia las luces, Había llegado la hora de variar su rumbo al poniente. Sí, los diarios estaban en lo cierto: nevaba en toda Irlanda, Caía nieve en cada zona de la oscura planicie central y en las colinas calvas, caía suave sobre el mégano de Allen y, mas al oeste, suave caía sobre las sombríasm sediciosas aguas del Shannon. Caía, así, en todo el desolado cementerio de la loma donde yacía Michael Furey, muerto. Reposaba, espesa, al azar, sobre una cruz corva y sobre una losa, sobre las lanzas de la cancela y sobre las espinas yermas. Su alma caía lenta en la duermevela al aíor caer la nieve leve sobre el universo y caer leve la nieve, como el descenso de su último ocaso, sobre todos los vivos y sobre los muertos"[...]

3 comentarios:

Sr. Sotomonte dijo...

Me acerqué a Dublineses en la mitad de mi actual vida, porque tenía el libro en casa (colección Biblioteca de Plata de Círculo de Lectores, títulos seleccionados por Mario Vargas Llosa) y porque se había estrenado recientemente como obra póstuma de John Huston (aunque su película sólo narra uno de los relatos, "Los Muertos").
No me atrajo el estilo del libro, seguramente porque en aquella época de adolescente buscaba otro tipo de relatos, tan fuerte era la impronta que aún tenía de "El Señor de los Anillos". Lo abandoné al poco de comenzar, pero leyendo tus extractos, han vuelto a venirme ganas de retomar su lectura. No en vano Joyce es aclamado como uno de los grandes de la literatura universal y en su obra maestra, "Ulises", aparecen algunos de los personajes de "Dublineses".
¡Gracias por este redescubrimiento, Vir!

VIR dijo...

Esperaba tu comentario a Dublineses, tenia curiosidad por saber que opinabas de él...
Es cierto que el estilo de Joyce es complicado, muy diferente a la literatura decimononica que aún hoy impera entre los autores de nuestro siglo. Pero es suin duda un estilo vivo, se mueve con cada personaje y con cada historia...cuando lees a Joyce no puedes pensar en otra cosa, tienes que centrar tu mente en él y solo en él porque él supo descubrir el mecanismo de la mente y reflejarlo en sus obras. Tambien yo he tenido la experiencia que me cuentas, hay libros que si llegan a tu vida en un momento equivocado no podrás captar toda su esencia...por eso te animo a que retomes "Dublineses" y con él a Joyce...

MANUEL dijo...

Descubrí a Joyce, gracias a nuestras gratificantes charlas y sobre todo por que me dejastes el libro, como ya te comente, no es facil de leer, pero como decis si te concentras en el libro la descripcion de sus personajes no dejan de fascinar y no te dejan indiferente, pues cuando empiezas un relato deseas terminarlo, tal vez por que el final nunca está definido. Por cierto me debes Ulises, que ya sabes aunque me cueste trabajo la lectura en estos momentos deseo leerlo.
Poco a poco entiendo cosas que antes quizas ni sabia y estas cosas te las debo a ti, la cual me llevas por un camino desconocido pero agradable de vivir la vida y conocimiento.
Complementa su sabidura con la lectura con la fotografia y cuando aprendas a observar y a definir tu lectura en un fotograma, tus fotos serán maravillosas. espero ayudarte en este empeño.
Gracias por descubrirme.